Aplicación en pruebas.
Cada torre de flujo monitoriza un ecosistema distinto dentro de la Reserva Biológica de Doñana. A continuación, una breve descripción del hábitat y la vegetación de cada estación.
Formación forestal abierta dominada por sabina mora (Juniperus phoenicea ssp. turbinata), con presencia puntual de pino piñonero (Pinus pinea) y matorral mediterráneo de acompañamiento. Se caracteriza por una cobertura vegetal moderada y una elevada heterogeneidad espacial, con alternancia de rodales arbolados y claros de matorral y suelo desnudo.
Los sabinares mediterráneos son formaciones relativamente escasas y de crecimiento lento, con una elevada dependencia de las reservas de agua del suelo durante el verano. El seguimiento combinado de flujos de carbono y fisiología vegetal permite entender su grado de vulnerabilidad ante episodios de sequía prolongada, así como su capacidad de recuperación tras estos eventos.
Matorral mediterráneo xerófilo instalado sobre suelos arenosos (Arenosoles) conocido como "monte blanco", dominado por romero (Rosmarinus officinalis), jaguarzo (Halimium halimifolium) y Halimium commutatum, especies con rasgos funcionales de adaptación a la sequía estival. El paisaje presenta un mosaico abierto de matorral y corredores de arena, con una heterogeneidad de cobertura notable.
Al tratarse de vegetación bien adaptada a condiciones de aridez, este ecosistema aporta un punto de referencia sobre el límite superior de tolerancia al estrés hídrico en matorrales mediterráneos, y permite estudiar en qué medida su productividad se mantiene estable o se ve comprometida bajo escenarios de sequía cada vez más severos.
Estación situada sobre un enclave con nivel freático somero que favorece el desarrollo de un brezal higrófilo o "monte negro". La vegetación dominante está compuesta por distintas especies de brezos: Erica scoparia, Calluna vulgaris y Erica australis, especies características de suelos con encharcamiento estacional o humedad edáfica sostenida. El sustrato corresponde a suelos hidromorfos (Gleysoles e Histosoles), cuya dinámica redox y contenido en materia orgánica están condicionados por la persistencia de humedad en el perfil.
Los brezales higrófilos mediterráneos constituyen formaciones vegetales estrechamente ligadas a la disponibilidad de agua subsuperficial, por lo que resultan especialmente sensibles a variaciones en el nivel freático asociadas a sequías prolongadas o a cambios en el régimen hídrico regional.
Marisma estacional de agua dulce, o llanura de inundación, con régimen de inundación entre octubre y mayo, con vegetación halófita y juncáceas, sobre un clima mediterráneo de tipo oceánico (precipitación media anual ~550 mm, concentrada en otoño-invierno).
Este tipo de hábitat suele estar dominado por helófitos propios de la "marisma dulce" como la castañuela (Bolboschoenus maritimus), el bayunco (Schoenoplectus lacustris), el candilejo (Juncus subulatus) y el almajo (Arthrocnemum macrostachyum), junto con macrófitos acuáticos sumergidos (Ranunculus peltatus, Chara galioides, entre otros). Es el ecosistema con mayor variabilidad estacional de los cuatro, alternando fases de inundación y desecación completa a lo largo del año hidrológico.
Las marismas de Doñana forman parte de uno de los humedales de mayor relevancia internacional en Europa, con un papel destacado tanto en la conservación de biodiversidad (más de 300 especies de aves, numerosas especies de flora y fauna acuática) como en el ciclo del carbono, al poder actuar como sumidero de CO2 en años favorables o liberar carbono almacenado en periodos de sequía prolongada.